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La Baguette: Su Historia y Evolución

Explorando la Historia de la Baguette: El Pan Emblemático de Francia

La historia de la baguette es una narrativa fascinante que nos lleva a través del tiempo para descubrir el icónico pan alargado que ha dejado una huella indeleble en la cultura gastronómica francesa.

La Baguette: Pan Francés por Excelencia

La baguette, con su costra dorada y crujiente, es un auténtico emblema histórico y cultural de la gastronomía francesa. En las panaderías de Francia, cientos de personas la buscan diariamente, convirtiéndola en uno de los panificados más queridos y apreciados en nuestro curso de panadería online.

Este pan en forma de barra alargada es versátil y se disfruta en diversas ocasiones a lo largo del día. En el desayuno, es común cortarlo longitudinalmente y untarlo con mantequilla, mermelada o miel. Por supuesto, también se encuentra en la mesa durante almuerzos, cenas y meriendas.

Las Características de la Baguette

Una baguette típica tiene aproximadamente cinco o seis centímetros de ancho, tres o cuatro de alto y alcanza una longitud máxima de unos 85 centímetros. Por lo general, su peso ronda los 250 gramos.

Un Viaje a sus Orígenes

En cuanto a su origen, existe una teoría que sugiere que la baguette, o pan francés, tuvo sus raíces en Viena, Austria, a mediados del siglo XIX. Fue en los primeros hornos a vapor donde esta variedad de pan adquirió su característica costra crujiente y su interior esponjoso y aireado.

Otra versión intrigante de su historia sugiere que la baguette alargada fue idea de los panaderos del ejército de Napoleón durante sus campañas contra los rusos. Su objetivo era crear una forma de pan que fuera fácilmente transportable en los bolsillos de los soldados.

En 1993, el gobierno francés sancionó una ley que definió la baguette clásica o tradicional. Esta definición se basó en las investigaciones de Steven Kaplan, un experto en la historia del pan galardonado. Kaplan descubrió el secreto de la baguette en las prácticas del siglo XVIII: dejar reposar la levadura durante toda la noche, lo que realza significativamente su perfume y sabor.

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